Bachan's profileLa vida está sucediendo ...PhotosBlogListsMore Tools Help

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    January 27

    El conocimiento

    En la observación (de uno mismo) está el camino del conocimiento. Conócete a tí mismo y conocerás el Universo.
    Sé suave y paciente contigo. Relájate, acéptate tal y como eres en este momento, abandona la lucha, deja de pelearte contigo. Suelta todo lo que estás sujetando en tu interior, suéltalo y vive. Ámate y podrás amar sin límites, sin condiciones...
    Bachan Singh




    January 25

    Cuentos de Oriente

    CONCRECIÓN

    Aunque era un buscador serio y motivado, siempre estaba sumido en profundas reflexiones metafísicas que no le conducían a ninguna parte. Aunque había leído innumerables textos y escuchado a un gran número de maestros, cada día estaba enredado por sus abstracciones metafísicas y conceptos filosóficos. Un amigo le dijo: “Lo que tú necesitas es un maestro muy pragmático y que no te siga proporcionando abstracciones metafísicas o filosóficas que aún enturbien más tu visión”. Era un buen consejo y el buscador, cada día más confundido, decidió buscar un maestro así.

    Un día le hablaron de uno así y presto, se puso en marcha hacia él. De momento el maestro le ordenó:

    -        Siéntate tres días frente a mi casa y mantén tu mente tan serena como puedas. Nada de reflexiones; nada de pensamientos; nada de averiguaciones filosóficas.

    Tres días después, el maestro lo aceptó y el discípulo, compulsivamente, lo primero que hizo fue preguntarle al mentor si existía un espíritu o no.
    El Maestro le dio un buen tirón de orejas, y el hombre protestó:

    -        No es muy gentil por vuestra parte lo que acabáis de hacer.

    -        ¡No me vengas con pamplinas a estas alturas de mi vida! – replicó el maestro.
    Maestro y aspirante salieron a dar un largo paseo.

    -        Maestro, cuando un ser liberado muere, ¿sigue o no sigue existiendo en alguna parte?
    El maestro comenzó a coger moras silvestres y a degustarlas en silencio. El discípulo protestó:

    -        No es muy amable por vuestra parte no responder cuando uno le habla.

    El maestro le miró con expresión severa y dijo:

    -        Yo estoy en el presente, comiendo estas deliciosas moras, y tú estás, como un verdadero estúpido, más allá de la muerte.

    Se sentaron a reposar bajo un frondoso árbol, cerca de un arroyo.

    -        Maestro, ¿hay un ser supremo que creó el mundo o todo es producto de la casualidad?

    -        ¡Déjate ya de vanas preguntas! – le increpó el maestro, y añadió -: Ahora voy a preguntarte algo muy concreto: ¿Escuchas el rumor del arroyo y el trino de los pájaros; hueles la brisa perfumada y sientes su caricia sobre  tu piel; notas la tierra firme debajo de tu cuerpo?

    -        No – repuso el discípulo, sin poder evitar estar rumiando ideas y opiniones en su mente.

    Y el maestro concluyó:

    - Pues lamento decirte que eres realmente incorregible. Ve a otro maestro que te llene la cabeza de ideas y permíteme a mí seguir escuchando el rumor del arroyo y sintiendo la amable caricia de la brisa sobre mi cuerpo.

    M: La mente siempre está en el pasado o en futuro; en lo que fue o en lo que pueda ser, y se extravía en sus opiniones, ideas y conceptos, resistiéndose a la gloria y frescura del momento. Así la mente se vuelve un archivo, pero pierde su capacidad para ejercitarse y expandirse de instante en instante.

     Si te aferras a tu mente, a tus pensamientos... el problemas más insignificante te acabrá comiendo.
    Aprende a resistir. Fija tu atención en otra cosa y podrás salir de tu mente.  Respira y hazlo siempre con amor.

    January 24

    Meditaciones

    La meditación en kundalini yoga, activa y dirige la energia desde la psique hacia las partes de la persona que necesitan cura. Como ciencia aplicada, utiliza la respiración, los mantras y los mudras, con una duración basada en la numerología. Todas estas formas conducen a la persona hasta la realidad última, a conocer el ser.
    En la meditación pellizcamos y ajustamos aspectos de nuestra persona a nivel astral. Esta dimensión nos permite realizar un trabajo permanente. El reino astral es el patio sutil al que podemos acudir a actualizar nuestras viejas creencias, actitudes, esquemas y rasgos de carácter que han dejado de servirnos.
    La meditación limpia la mente subconsciente, borra los miedos y problemas que nos impiden actuar como realmente somos, silencia el ruido interior y nos transporta a un lugar donde reinan la paz y la entrega absolutas. Su práctica diaria le cambiará la vida de arriba a abajo.

    Para aprovechar todas sus ventajas, se ha comprobado que si se practica durante periodos de 40 días propicia un cambio permanente. El número 40 está cargado de valor místico. En la antigüedad era el tiempo que se tardaba en cambiar la condición humana. Jesús pasó 40 días retirado en el desierto; 40 días y 40 noches fueron los que transcurrieron en el arca de Noé; Moisés tardó 40 años en cruzar el desierto con su pueblo y para poder estudiar la cábala los hombres necesitan haber cumplido los 40 años de edad en la cultura judía.

    Se sabe que para romper un hábito o un patrón de conducta se precisan 40 días. Para conseguir este efecto mediante la meditación, debe practicarla a diario durante los 40 días; si se salta un día, tendrá que volver a comenzar desde cero. Anote en un diario todo lo que ocurra. Aproveche también para lleva la cuenta de los días.

    Durante la meditación nos convertimos en una puerta de entrada a la energia cósmica. La vibración del Cosmos se descompone a través de la antena (el mudra) y entra por la puerta (el cuerpo); una vez en nuestro interior despierta a nuestro ser latente. Las heridas interiores se curan meditando. Si no medita, el dolor acabará reflejándose en algún otro aspecto de la vida. Tendemos a evitar la meditación por no comprometernos. Nos da la sensación de que nos falta tiempo y de que estamos demasiado ocupados. Meditar es escuchar nuestro ser. ¿Está realmente tan ocupado que no puede pararse a escuchar lo que dice su voz interior? ¿Realmente le falta tiempo para dedicar su atención a las palabras que expresan su verdad última?

    Al principio es posible que meditar le resulte difícil ya que en cuanto la mente empiece a liberarse de su confusión le asaltarán numerosos pensamientos e imágenes. Cada pensamiento contiene su auténtica esencia, incluso los más negativos. Normalmente somos incapaces de soportar esos pensamientos negativos, por lo que  decidimos enterrarlos. Cuando emergen durante la meditación, los permitimos salir, si emitir juicios, nos convertimos en un simple (observador) de la presencia que se oculta tras los pensamientos. Al liberar el pensamiento se purifica el alma.

     

    Tiempos

    En kundalini yoga se da mucha importancia a la duración y al número de repeticiones de los ejercicios. Todos los tiempos y frecuencias dependen de la numerología sagrada, así como de la vibración cósmica de los números. Una meditación puede durar 3, 11, 31, o 62 minutos.

     

    Tres minutos

    Una postura o meditación de tres minutos actúa sobre el aura. Tres minutos es lo que tarda un glóbulo sanguíneo en salir del corazón, viajar por el cuerpo y regresar de nuevo al corazón. Por tanto, en este tiempo todo el cuerpo puede recibir la información enviada durante la meditación o la postura. El glóbulo sanguíneo contendrá la vibración o mantra, el enfoque del ejercicio, los ajustes químicos de la respiración y la invocación del mudra. Una vez se haya transmitido el mensaje de la meditación a todo el cuerpo físico, el aura lo reflejará.

    El 3 simboliza los tres aspectos que nos definen: mente, cuerpo y espíritu, así como  los tres aspectos que definen a Dios: crear, sostener y deshacer.

     

    Once minutos

    Numerosas meditaciones duran 11 minutos cuando se empieza a practicar yoga. Es el tiempo que se requiere para estimular el sistema glandular. Así pues, mantener una meditación durante 11 minutos nos permite trabajar las glándulas. Como se ha explicado, el sistema glandular es el responsable de nuestro bienestar, de cómo nos sentimos por dentro. Al segregar determinadas hormonas, se promueven sentimientos de felicidad, vitalidad y plenitud. Cuando no segregamos suficientes, aparecen en su lugar sentimientos de apatía, pérdida de sentido e irritabilidad. En un sistema glandular equilibrado, todas las glándulas segregan los niveles de hormonas adecuados y permiten a la persona disfrutar de equilibrio emocional y estabilidad,. Por tanto si utilizamos el número 11  se descompone en 1 + 1 = 2. En el número 2 vibra la energía de la luna, que se conecta siempre con los reinos emocionales. Nuestras emociones crecen y menguan con la Luna.

     

    Treinta y un minutos

    Si descomponemos este número, obtenemos que 3 + 1 = 4. El número 4 representa la estabilidad, la solidez y la base. En numerología, se dice que representa al hombre. Cuando meditamos durante 31 minutos, trabajamos el sistema nervioso. Es el tiempo que se tarda en estimular los tres sistemas nerviosos del cuerpo. El sistema nervioso es el responsable de darnos impulso, resistencia y capacidad para enfrentarnos a las numerosas dificultades que nos plantea la vida. Es el que nos da fuerza cuando se acerca el huracán.

     

    Sesenta y dos minutos

    Tenemos que 6 + 2 = 8. El número 8 representa el infinito. Su trazo no tiene fin, por lo que al dibujarlo podríamos seguir su forma eternamente. Siempre se ha asociado a lo imperecedero. Al meditar durante 62 minutos, se estimula el cerebro frontal, que a su vez estimula las glándulas pineal y pituitaria de la cabeza. A lo largo de toda la meditación, se trabajan el cuerpo físico, las emociones, la mente y ahora la comunicación con nuestra parte divina.

    En estas dos glándulas se encuentra la puerta de nuestra conciencia superior. Sus secreciones elevan nuestra Conciencia a un nivel muy superior al que utilizamos en nuestra vida diaria.

    Yogi Bhajan sostiene que con 62 minutos se puede empezar a ver a Dios en todas las cosas.

     

    Dos horas y media

    La tradición establece en dos horas y media el tiempo más largo que se le debe dedicar a la meditación en kundalini yoga. Son 150 minutos. Si descomponemos esta cifra, tenemos que 1 + 5 + 0 = 6. El número 6 representa el planeta Venus, la energía del amor. Cuando se trabaja durante dos horas y media se invoca el amor de Dios. Este amor se conoce con el nombre de Bhakti, que significa devoción. Se trata del don de los Siddis, los poderes mágicos que se adquieren con el yoga. Son un secreto muy bien guardado, pero existen. En India los Siddis se ha demostrado de muchas maneras: a través de la levitación, la manifestación de objetos o la capacidad para estar presente en varios sitios al mismo tiempo. En esta fase de la práctica del yoga es donde resulta más fácil equivocarse. Conseguir poderes mágicos no es el objetivo, sino un don que se adquiere por el camino.

    La actitud

    Sabiduria china

    Había una vez un campesino chino, muy pobre, pero sabio, que trabajaba la tierra duramente con su hijo.

    Un día el hijo le dijo: "¡Padre, qué desgracia, se nos ha ido el caballo."

    "¿Por qué lo llamas desgracia?" Respondió el padre, "Veremos lo que trae el tiempo."

    A los pocos días, el caballo regresó acompañado de una preciosa yegua salvaje. "¡Padre, que suerte!" Exclamó el muchacho. "Nuestro caballo ha traído otro caballo más."

    "¿Por qué le llamas suerte?" Repuso el padre, "Veamos qué nos trae el tiempo."

    Unos días después, el muchacho quiso montar el caballo nuevo, y éste, no acostumbrado a un jinete, se encabritó y lo arrojó fuertemente al suelo.

    El muchacho se quebró una pierna. "¡Padre, ¡qué desgracia!" dijo él, "¡Me he quebrado la pierna!"

    Y el padre retomando su experiencia y sabiduría sentenció: "¿Por qué lo llamas desgracia? ¡Veamos que trae el tiempo!"

    El muchacho no se convencía de la filosofía del padre, sino que gimoteaba en su cama. Pocos días después, pasaron por la aldea los enviados del rey buscando jóvenes para llevárselos a la guerra. Vieron en la casa del anciano, a un joven entablillado y lo dejaron, siguiendo de largo.

    El joven comprendió entonces que nunca hay que dar ni la desgracia ni la fortuna como absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno.

    La vida da tantas vueltas y es tan paradójico su desarrollo, que lo malo se hace bueno y lo bueno, malo. Lo mejor es esperar siempre el día de mañana, pero sobre todo confiar en Dios,

    Porque todo sucede con un propósito positivo para nuestras vidas y para el plan infinito. Así que esperemos el día de mañana con alegría, ¡vivamos el hoy con plenitud!

    January 23

    Meditaciones


    January 20

    El viejo Samurai

    Leyenda Japonesa

    Era una vez un Gran Samurai que vivía cerca de Tokio.
    Aunque viejo, se dedicaba a enseñar el arte Zen a los jóvenes.

    A pesar de su edad, corría la leyenda de que aún era capaz de derrotar a cualquier adversario.

    Cierta tarde, un guerrero conocido por su total falta de escrúpulos apareció por allí. Quería derrotar al Samurai y aumentar su fama.
    El viejo aceptó el desafío y el joven comenzó a insultarlo.
    Pateó algunas piedras hacia él, escupió en su rostro, gritó insultos, ofendió a sus ancestros
    ...etc.

    Durante horas hizo todo para provocarlo, pero el viejo permaneció impasible.
    Al final del día, sintiéndose ya exhausto y humillado, el guerrero se retiró.
    Y los alumnos, sorprendidos, preguntaron al maestro como pudo él soportar tanta indignación.

     

    -         Si alguien llega hasta ustedes con un presente, y ustedes no lo aceptan, ¿a quien pertenece el presente?  A quien intentó entregarlo, respondió uno de los discípulos.

     
    - Lo mismo vale para la injuria, la rabia, la calumnia y  los insultos.                                      Cuando no son aceptados, continúan perteneciendo a quien los traía consigo.

     

    Tu paz interior depende exclusivamente de ti.

     

    Las personas no pueden quitarte la calma.

     

    Solo sucederá si tú lo permites.

     

    January 18

    Los dos ratones y el vaso de leche

    LOS DOS RATONES Y EL JARRO DE LECHE

     

    Dos ratoncitos cayeron dentro de un jarro de leche. Al quedar el borde del jarro demasiado lejos, quedaron atrapados en el interior del recipiente. Se pusieron a nadar frenéticamente para no hundirse. Llevaban agitándose así un buen rato, cuando uno de los dos perdió toda esperanza y abandonó la lucha. Dejó de nadar y se ahogó. El otro extenuado, decidió seguir luchando hasta el límite de sus fuerzas. Nadó y nadó sin descanso. De repente la leche se convirtió en mantequilla y apoyándose sobre esta nueva materia, el ratoncito saltó por encima del borde y escapó.

     

    COMENTARIO: ¡Hay que luchar hasta el último segundo, no rendirse y mantener siempre la esperanza!

     

    January 14

    El poder de la llama

    El poder de la llama

      Érase una vez una barra de hierro de una fuerza infinita. Todos, el hacha, el martillo y la llama intentaron romperla en dos.
    Yo lo conseguiré dijo el hacha. Golpeó con su filo la barra una y otra vez pero lo único que consiguió fue perder su afilada punta.
    Déjame a mí dijo la sierra, que se ensañó con el hierro hasta que exhausta y sin dientes, se dio por vencida.
    Sabía que no lo conseguirías. Yo te enseñaré como hacerlo dijo el martillo a la sierra. Pero el primer golpe perdió la cabeza, sin abollar un poquito la barra de hierro.
    ¿Lo intento yo ahora? preguntó tímidamente la pequeña llama.
    Olvídalo le respondieron todos, nunca lo conseguirás ¿Que puedes hacer tu insignificante lumbre?
    A continuación, la pequeña llama se acercó hasta la barra de hierro, la abrazó y no la soltó hasta derretirla

    El Tigre y el Zorro

    El Tigre y el Zorro

    Un tigre atrapó a un zorro, y éste le dijo: "A mí no puedes comerme. El Emperador del Cielo me ha designado rey de todas las bestias. Si me comes desobedecerás sus órdenes. Si no me crees ven conmigo. Pronto verás cómo huyen los otros animales al verme".
    El tigre accedió a acompañarle y en cuanto los otros animales los veían, escapaban presurosos. El tigre creyó que temían al zorro. No se dio cuenta que huían de él.

    El optimista y el pesimista

    El optimista y el pesimista

     

    Érase una vez dos niños, uno optimista y otro pesimista. En casa, cada uno disponía de su propio cuarto de juegos. El pesimista lo tenía todo lleno de juguetes que le habían regalado sus familiares y amigos con motivo de su cumpleaños o como regalo de Navidad. Ahora bien, el niño siempre los recibía con lágrimas, pues nunca le regalaban lo qué el más quería: un tambor. Tal era su obsesión por conseguir un tambor que era incapaz de contentarse con otros juguetes, por muy bonitos y divertidos que fuesen. Eso explica por qué todos los regalos estaban tirados por el suelo, completamente abandonados por su dueño.
    El pequeño optimista no era tan afortunado. Lo único que tenía en su cuarto era un triste montoncito de estiércol de la granja y un tenedor.
    Una tarde, como tantas otras, los padres se asomaron a los cuartos de recreo de sus hijos para verles jugar. Como de costumbre, el pequeño pesimista estaba lloriqueando porque no lograba encontrar un tambor entre su enorme montaña de juguetes. En el cuarto del pequeño optimista el panorama era bien distinto. Al asomarse vieron a un niño risueño y feliz escarbando animadamente entre el estiércol con el tenedor. Mientras removía la pestilente masa, se decía en voz alta, con ojos llenos de emoción:
    -Si tenemos estiércol en la granja, es porque hay un caballito cerca...

    January 12

    La sala de los 1000 espejos

    La sala de los 1000 espejos

     

    "Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada. Cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa.

    El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera. Al terminar de subirlas se topó con una puerta ligeramente abierta; lentamente se adentro en el cuarto. Para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto habían 1000 perritos más, observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos

    El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco.
    Los 1000 perritos hicieron lo mismo

    Posteriormente sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los 1000 perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él.
    Cuando el perrito salió del cuarto se quedó pensando para si mismo:

    "¡Qué lugar tan agradable... voy a venir más seguido a visitarlo!"

     

    Tiempo después, otro perrito callejero entró al mismo sitio y se encontró en el mismo cuarto. Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a  los otros 1000 perritos del cuarto se sintió amenazado ya que lo estaban viendo de una manera agresiva.

    Posteriormente empezó a gruñir, obviamente vio como los 1000 perritos le
    gruñían a él. Comenzó a ladrarles ferozmente y los otros 1000 perritos
    le ladraron también a él. Cuando este perrito salió del cuarto pensó:

    "¡Qué lugar tan horrible es éste... nunca más volveré a entrar allí!".


    En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía: La
    sala de los 1000 espejos

     

     

    Todas las caras del mundo son espejos. Decide que cara llevarás por dentro y ese será la que mostrarás. El reflejo de tus gestos y acciones es lo que proyectas ante los demás.

    Las cosas más bellas del mundo no se ven ni se tocan, sólo se sienten con el corazón.

     

    January 10

    El cuento del poblado

    Hasta la choza de un viejo maestro llegaron los ancianos del Consejo de un antiguo pueblo. Venían a consultar al sabio sobre un problema que amenazaba a todos los que habitaban la vieja ciudadela junto al rió. Desde hacia muchos años y pese a todos los esfuerzos del Consejo, los habitantes de ese lugar habían empezado a pelearse a hacerse daño. Se robaban unos a otros, se lastimaban entre si, se odiaban y educaban a sus hijos para que el odio continuara perpetuándose.

    Siempre hubo algunas personas que se apartaban de la senda, le contaron al sabio los consejeros apesadumbrados, pero hace unos diez años comenzó a agravarse la situación y desde entonces ha empeorado mes tras mes.

    ¿Qué pasó hace diez años? Preguntó el maestro.

    Nada significativo respondieron los del Consejo, por lo menos nada malo. Hace diez años terminaron de construir todos el puente sobre el rió. Pero eso sólo trajo bienestar y progreso al pueblo.

    El maestro asintió con la cabeza y sentándose en un raído sillón junto a la ventana empezó a decir, como para si mismo.

    Por supuesto que no hay nada de malo en el bienestar… y mucho menos en el progreso. Sin embargo…

    Los consejeros no se animaron a preguntar. Sólo se acercaron un poco para escuchar las palabras del sabio.

    El mal no está en el bienestar sino en comparar mi bienestar con el del vecino. El mal no está en progresar, pero si en querer ser el que más ha progresado. No hay nada de malo en las cosas buenas para todos, pero sí en competir por ellas. Vuestro pueblo padece el mal de la silaba central, sentencio el anciano.

    ¿La silaba central? Preguntaron los del Consejo. ¿Cuál es ese devastador mal? ¿Cómo podríamos curarlo?

    Debéis ocuparos de enseñar a cada uno de los habitantes del pueblo que el verbo competir es un verbo que enferma, intoxica y mata. La solución es que todos aprendan a hacer un cambio de silaba. Enseñarles que sólo con reemplazar en la palabra competir la silaba central pe, por la más significativa sílaba par, crearemos una nueva palabra: compartir. Una vez todos hayan aprendido el significado de ese verbo, la competencia no tendrá sentido y sin ella el odio y el deseo de dañar a otros quedará sepultado para siempre.

    Todos deberíamos esforzarnos por cambiar la palabra competir por la palabra compartir. Es sólo una sílaba. Un cambio de sílaba para un cambio de vida.

    Una parábola tibetana

    Una parábola tibetana:

    Un hombre sirvió a un maestro durante muchísimos años. Su servicio no era puro; había en él una motivación. Quería que el maestro le diera un secreto. Había oído que el maestro tenía un secreto: cómo hacer milagros. Con este deseo oculto, el hombre servía al maestro cada día. Tenía miedo de hacer alguna mención sobre su motivo, pero el maestro lo observaba continuamente.

    Un día el maestro le dijo: «Es mejor que, por favor, dejes hablar a tu mente, porque constantemente estoy viendo que hay un motivo en el servicio que haces para mí. No nace del amor, ciertamente no procede del amor. No veo nada de amor en ello y tampoco veo nada de humildad. Es una especie de soborno. Así que, por favor, cuéntame, ¿qué quieres?».El hombre había estado esperando esta oportunidad. Dijo: «Quiero el secreto de hacer milagros» El maestro contestó: «Entonces, ¿por qué has desperdiciado tanto tiempo? Podrías habérmelo dicho el mismo día que llegaste. Te has torturado a ti mismo y también me has torturado a mí, porque no me gusta que la gente que me rodea tenga motivo. Resulta horrible mirarlos. Son básicamente avariciosos, y la avaricia los hace desagradables. El secreto es sencillo; ¿Por qué no me lo preguntaste el primer día?

    Consiste en esto...». Escribió un pequeño mantra en un trozo de papel, solo tres líneas: « Buddham sharanam gachchhami. Sangaham sharanam gachchlami. Dhammam sharanam gachchhmi». Significa: «Me pongo a los pies de Buda, me pongo a los pies de la comuna de Buda, Me pongo a los pies de dhamma, la ley suprema».Y el maestro indicó al hombre: «Lleva este pequeño mantra contigo, repítelo cinco veces; solo cinco veces. Es un proceso simple. Solo tienes que recordar una condición mientras lo repites; date un baño, cierra la puerta, siéntate en silencio; y mientras lo repites, no pienses en monos».

    El hombre replicó: « ¿Qué tonterías estás diciendo? Para empezar, ¿por qué debería pensar en monos? ¡En toda mi vida he prestado ninguna atención a los monos! » El maestro contestó: «Tú decides, pero yo tengo que indicarte la condición. Así es como me dieron el mantra a mí, con esta condición. SI nunca has pensado en monos, mejor para ti. Ahora márchate a casa y, por favor, no vuelvas más.

    Tienes el secreto y conoces la condición. Cumple la condición y tendrás poderes milagrosos, podrás hacer cualquier cosa que quieras: volar en el cielo, leer el pensamiento de las personas, materializar cosas, y así sucesivamente».El hombre corrió hacia su casa; hasta se olvidó de dar las gracias al maestro. Así es como funciona la avaricia; no conoce el agradecimiento, no conoce la gratitud.

    La avaricia ignora por completo la gratitud; nunca se ha cruzado con ella. La avaricia es un ladrón y los ladrones no agradecen a la gente. El hombre salió corriendo, pero estaba muy desconcertado: ya en el camino a casa los monos empezaron a aparecer en su cabeza. Vio muchas clases de monos, pequeños y grandes, con boca roja y con boca negra, y estaba muy aturdido: « ¿Que está pasando?».

    De hecho, no pensaba en nada más sino en monos. Y se estaban volviendo más grandes y amontonándose a su alrededor. Se fue a casa, tomó un baño, pero los monos no lo dejaban. Ahora sospechaba que no iban a dejarlo mientras estuviera entonando el mantra. Todavía no lo estaba repitiendo, únicamente se estaba preparando. Y cuando cerró las puertas, la habitación se llenó de monos; ¡estaba tan repleta que no le quedaba espacio para él! Cerró los ojos y allí estaban los monos, abrió los ojos y los monos seguían allí. No podía creer lo que estaba pasando. Lo intentó toda la noche. Tomó uno y otro baño y volvía a intentarlo otra vez, y fracasaba, fallaba completamente. Por la mañana fue a ver al maestro y le devolvió el mantra diciéndole: «Quédate con el mantra. ¡Me está volviendo loco! No quiero hacer ningún milagro, pero, por favor, ¡ayúdame a librarme de estos monos! ». ¡Es completamente imposible librarse de un simple pensamiento!

    Y si quieres deshacerte de él, aún se hace más difícil, porque cuando quieres desprenderte de un pensamiento surge la pregunta -es un momento muy decisivo- de ¿quién es el maestro?, ¿la mente o tú? La mente va a intentar por todos los medios posibles demostrar que ella es el maestro y no tú. El maestro ha sido un esclavo durante siglos, y el esclavo ha sido el maestro durante millones de vidas. El esclavo ahora no puede dejar todos sus privilegios y prioridades tan fácilmente.

    Va a ofrecerte una gran resistencia. ¡Inténtalo! Hoy toma un baño, cierra las puertas y repite este simple mantra: Buddham sharanam gachchhami. Sangham sharanan gachchami. Dhammam sharanam gachchhami -y no dejes que los monos se acerquen a ti...

    Estás riéndote del pobre hombre... Te quedarás sorprendido: tú eres ese hombre.

    January 03

    Si no eres consciente pierdes el reino

    Si no eres consciente pierdes el reino.

     

    Un rey japonés envió a su hijo para que un maestro le enseñara a ser consciente.

    El rey ya anciano le dijo a su hijo “Pon toda tu energia en aprender porque, salvo que seas consciente no vas sucederme. No voy a darle mi reino a alguien que está dormido e inconsciente. No es cuestión entre padres e hijos. Mi padre me lo dio a mí solamente después de haber alcanzado la conciencia. Yo no era la persona adecuada porque no era su hijo mayor, era el menor. Pero mis otros dos hermanos mayores que yo, no podían alcanzarla.

     

    Lo mismo va a ocurrirte a ti. Y el problema es aún más complicado porque yo solo tengo un hijo. Si tú no alcanzas la conciencia, el reino irá a parar a manos de cualquiera. Tú serás un mendigo de la calle. Por tanto,, para ti es una cuestión de vida o muerte. Ve con ese hombre, él ha sido mi maestro. Ahora ya es muy mayor, pero sé que si alguien puede enseñarte, ese hombre es él. Dile: “Mi padre está enfermo, viejo y tengo que ser totalmente consciente antes de que muera, de lo contrario perderé el reino”

     

    El hijo del rey fue al viejo maestro de las montañas. Le dijo: he sido enviado por tu discípulo, el rey.

    El maestro era muy anciano, más que su padre. Le contestó: Recuerdo a ese hombre. Era realmente un auténtico buscador. Espero que demuestres tener la misma calidad, el mismo genio, la misma totalidad. La misma intensidad.

    El joven príncipe afirmó: Lo haré todo.

    A lo que el maestro respondió: Entonces empieza por limpiar la comuna. Y recuerda una cosa: que te golpearé en cualquier momento. Quizás cuando estés limpiando el suelo yo me acerque por detrás y te golpee con mi vara, así pues, mantente alerta.

    El replicó: Pero yo he venido a aprender conciencia…

    Y el maestro le comentó: Así es como aprenderás.

    Pasó un año. Al Principio recibí muchos golpes cada dia, pero poco a poco empezó a estar más consciente. Hasta incluso las pisadas del viejo…, podía encontrarse haciendo cualquier cosa, por muy absorto que estuviera en su trabajo, inmediatamente se daba cuenta de que el maestro estaba rondándolo. El príncipe estaba preparado. Después de un año el maestro lo golpeo por la espalda mientras estaba muy enzarzado hablando con un compañero del ashram. Pero el príncipe continuó conversando y aun así pudo esquivar la vara antes de que le alcanzara el cuerpo.

    El maestro le dijo: Está bien. Este es el final de la primera lección. Esta noche empezamos la segunda.

    El príncipe contestó: Creí que esto era todo. ¿Esto es solo la primera lección? ¿Cuántas más quedan?

    Depende de ti. La segunda lección consiste en que ahora te golpearé mientras duerme y tienes que mantenerte alerta cuando estés dormido.

    El replicó: Dios mío. ¿Cómo puede uno estar alerta dormido?

    El viejo aclaró: No te preocupes. Miles de discípulos han pasado la prueba. También tu padre la pasó. No es imposible. Es difícil, pero es un reto.

    Y desde entonces, cada noche recibía golpes en seis, ocho o doce ocasiones. Era difícil dormir, Pero a los seis meses empezó a sentir dentro de él una cierta conciencia. Llegó un día que justo cuando el maestro iba a golpearlo, con los ojos cerrados le dijo: No te molestes. Eres demasiado viejo. Me duele que estés tomándote tantas precauciones. Soy joven, puedo sobrevivir a los golpes.

    A lo que el anciano contestó: Bendito seas. Has superado la segunda lección. Pero hasta ahora he estado golpeándote con mi vara de madera. La tercera lección consiste en que ahora empezaré a golpearte desde mañana por la mañana con un espada auténtica. ¡Mantente alerta! Un solo momento de inconsciencia y estás acabado.

    Por la mañana temprano, el maestro solía sentarse en el jardín, escuchar a los pájaros cantando, ver las flores abrirse, el sol naciendo. El príncipe pensó: ¡Ahora va a ser peligroso! Una vara de madera es dura, difícil, pero no iba a matarme. Una espada auténtica… Él mismo era un espadachín, pero no se le daba la oportunidad de protegerse; su única protección sería permanecer consciente.

    Entonces se le ocurrió una idea: Este viejo es realmente peligroso. Antes de empezar la tercera lección me gustaría comprobar si él mismo puede pasar la tercera prueba o no. Si va a poner en riesgo mi vida, no puedo permitirle hacerlo sin haber comprobado si es merecedor de ello no. Esto era solo pensamientos que se le ocurrían mientras yacía en la cama. La mañana era fría.

    El maestro le ordenó: ¡Sal de debajo de tu manta idiota! ¿Quieres golpear a tu propio maestro con una espada? ¡Avergüénzate! Puedo escuchar las pisadas de tus pensamientos…, abandona esa idea. Lo había escuchado; aunque no le había dicho hi hecho nada.

    Los pensamientos también son cosas. Los pensamientos al moverse, también hacen ruido y quienes están completamente alerta pueden leer tus pensamientos. Aun antes de que tú los percibas, ellos pueden advertirlos.

    El príncipe esta realmente avergonzado. Cayó a los pies del maestro y dijo: Perdóname, soy un auténtico estúpido.

    Pero ya no se  trataba de un problema de una espada de verdad, empezó a ser consciente de todo lo que le rodeaba, incluso de su propia respiración, del latido de su corazón. Se daba cuenta de la más mínima brisa pasando entre las hojas, de una hoja caída volando en el viento. El maestro lo intentó unas cuantas veces pero siempre lo encontró preparado. No pudo golpearlo con la espada porque no podía sorprenderlo inconsciente, despistado. Siempre esta alerta. Era una cuestión de vida o muerte. No puedes permitirte estar de ninguna otra manera que no sea alerta.

    Durante tres días el maestro no pudo encontrar ni un solo momento, ni un solo resquicio. Y después del tercer día, le llamó y le dijo: Ahora ya puedes marcharte y comunicar a tu padre que l reino es tuyo, aquí tienes un carta de mi parte.

    Estar alerta es el proceso de mantenerse cada vez más despierto.

     

     

    Mantras de cada dia

    Adi Mantra: Ong Namo Gurú Dev Namo

    El Adi Mantra nos sirve para sincronizarnos con la clase. Cantamos el Adi Mantra 3 veces. Es la proyección de nuestra mente a través del sonido. Cantando este mantra te haces más receptivo y sensible a cada una de las sensaciones de tu cuerpo, mente y espíritu.

     

     

    Mangala Charan Mantra:

    Aad Gur-e Nameh

    Jugad Gur-e Nameh

    Sat Gur-e Nameh

    Siri Gurú Dev-e Nameh

     

    Este es un mantra de protección. Su sentido es:

     

    Nos conectamos a la sabiduría que existió en el pasado, que ha existido en todas las edades, la sabiduría de la verdad grande y divina.

     

    Cantando este mantra de protección, puedes visualizar un escudo dorado envolviéndote.

     

    Este escudo puede ser proyectado alrededor de un grupo de personas o en cualquier situación que desees proteger a alguien o alguna cosa.

     

     

    Finalmente, una vez terminada la clase, entonamos o recitamos el mantra:

    Que el eterno sol te ilumine

    El amor te rodee

    Y la luz pura interior guíe tu camino.

    Este es un mantra que fluye directamente desde tu corazón hacía todos aquellos que comparten tu vida.

     

     

    Bij Mantra: Sat Nam

     (Para consolidar e integrar la energía)

    Que son los mantras

    ¿Qué son los mantras?

     

    Los mantras son herramientas para equilibrar la mente. Como provienen de un idioma sagrado, la vibración de sus sonidos reproduce en tu conciencia su significado y su poder.

     

    Así, su rítmica repetición crea patrones positivos de pensamiento que sanan tu cuerpo, aclaran tu mente y elevan tu espíritu.

     

    Los mantras son un camino de unión vibratoria entre nosotros y El Creador y van acompañados de una música bella que representa el lenguaje del corazón y la armonía del universo.

     

    “El pensamiento elevado es la medicina de la mente, le permite curarse a sí misma. Al cantar mantras, invocamos una energía que está más allá de nosotros. Si el intelecto de todas maneras genera ondas de pensamiento, ¿por qué no dirigirlas a Dios?” Yogi Bhajan.

     

    ¿Cómo obtener los beneficios de los mantras?

     

    Si deseas obtener los efectos indicados en cada cinta mántrica, siéntate sobre el suelo con las piernas cruzadas o en una silla con ambos pies bien puestos en el piso. Mantén la columna recta y cierra tus ojos. Respira lentamente y permite que la música penetre en tu mente. Escucha o canta en voz alta (el beneficio será más completo y profundo) durante 11 a 31 minutos diarios por un mínimo de 40 días; período en el cual cristalizará el patrón deseado.

     

    También puedes escuchar las cintas cuando desees: en el hogar, en el coche, en el trabajo o en tu práctica espiritual. Al recostarte, puedes usar un toca-cintas reversible durante toda la noche para imprimir los efectos benéficos del mantra en tu subconsciente. Los niños son tan sensibles a los mantras que les tranquilizará en cualquiera de sus actividades aunque no los canten.

    January 02

    La vida y la Muerte

    La vida y la muerte (Una historia de Buda)

     

    Buda esta hospedado en un pueblo. Una mujer se le acercó llorando, gimiendo y gritando. Su niño, su único hijo, se había muerto súbitamente. Puesto que Buda se encontraba en el pueblo, la gente le dijo: No llores. Ve a ver a ese hombre, dicen que tiene una compasión infinita. Si él lo desea, puede reanimar al niño. Así pues, no llores, ve a ver a ese Buda. La mujer fue con el niño muerto, llorando y sollozando y todo el pueblo la seguía, todos estaban afectados. Los discípulos de Buda también estaban afectados y comenzaron a rogar mentalmente para que Buda tuviera compasión. Debía bendecir al niño para que se reanimara, que resucitara.

     

    Muchos de los discípulos de Buda empezaron a llorar. La escena era muy conmovedora, profundamente emotiva. Todos estaban quietos. Buda permaneció en directo. Miró al niño muerto y después a la desconsolada madre y le dijo: No llores, solo tienes que hacer una cosa y el niño volverá a estar vivo otra vez. Déjalo aquí y regresa a la ciudad, llama en todas las casa y pregunta a cada familia si nunca ha muerto algún familiar en su casa. Y si encuentras una casa donde nunca haya muerto nadie, pídeles algo para comer, algo de pan, algo de arroz o cualquier otra cosa –pero que sea de una casa donde nunca haya muerto nadie. Y ese pan o arroz reanimará inmediatamente al niño. Ve. No pierdas tiempo”.

     

    La mujer se puso muy contenta. Tuvo la sensación de que el milagro iba a suceder. Tocó los pies de Buda y corrió hacia el pueblo que no era muy grande, solo unas cuantas casas, unas pocas familias. Fue preguntando de casa en casa, pero todas las familias le dijeron: “Eso es imposible. No hay ni una sola casa –no solamente en este pueblo, sino en toda las faz de la tierra-, no existe ni una casa donde nunca haya muerto nadie, donde no hayan sufrido la muerte, la desgracia, la pena y la angustia de que ello se desprende”.

     

    Poco a poco la mujer se cuenta de que Buda le estaba gastando una broma. Era imposible, pero todavía existía la esperanza. Siguió preguntando hasta haber recorrió todo el pueblo. Se le secaron las lágrimas, se le apagó la esperanza, pero de pronto sintió una nueva tranquilidad, una serenidad que la envolvía. Se dio cuenta de que todo lo que nace tiene que morir. Solo es una cuestión de años. Algunos morirán antes y otros después, pero la muerte es inevitable.

     

    Regresó y una vez más tocó los pies de Buda, diciendo “Como todos dicen, realmente tienes una gran compasión hacia las personas”. Nadie podía comprender lo que había sucedido. Buda la inició en sannyas, se convirtió en discípulo.

     

    Ananda, discípulo de Buda, le preguntó “Podrías haber reanimado al niño. Era tan bonito y su madre estaba tan angustiada…”. Pero Buda respondió: “Aunque lo hubiera resucitado, tendría que morir. La muerte es inevitable”. Ananda replicó: “No pareces ser muy sensible con la gente, con su desgracia y angustia”: Buda contestó “Yo soy sensible, pero tú eres sentimental. Solo porque llores ¿Crees que eres sensible? Eres infantil. No comprendes la vida. No te percatas del fenómeno”.

     

    Podemos concebir que Buda fuese más sensible que sus discípulos que estaban llorando. Ellos eran sentimentales.

     No confundas tu sentimentalismo con la sensibilidad. El sentimentalismo es ordinario; la sensibilidad es extraordinaria. Sucede a través del esfuerzo; es un logro, tienes que ganártelo. El sentimentalismo no tiene que ser ganado; naces con él. Es una herencia animal que ya posees en las células de tu cuerpo y de tu mente. La sensibilidad es una posibilidad; todavía no la tienes. Puedes crearla, puedes trabajártela –entonces te sucederá.

    January 01

    El cuento de las dos tortugas

    El cuento de las dos tortugas

     

    Iban dos tortugas muy sedientas arrastrándose por el desierto. Al cabo de un tiempo descubrieron una botella grande de coca-cola.

    Saltaron de alegría, pero enseguida se dieron cuenta de que no tenían un abridor. Lo intentaron con todas sus fuerzas, pero no había manera de abrir la botella, así que decidieron que un volvería al pueblo y la otra vigilaría la botella. Pasó mucho tiempo –cinco horas, diez horas, un día, dos días, cinco días, siete días. Entonces la tortuga que vigilaba volvió a intentar abrir la botella. Inmediatamente la otra tortuga salió corriendo de entre las dunas cercanas gritando “Si empiezas así, nunca me iré”.

    Subiendo y bajando en el camino de la vida

    La evolución de la conciencia atraviesa muchos altibajos. Es un sendero montañoso. Muchas veces  la cuesta solo desciende para subir más alto que antes. Cruza valles para alcanzar la cima y cada cumbre no es más que el principio de un nuevo peregrinaje, pues enfrente se encuentra un pico más alto. Pero para alcanzar la cúspide más alta, tendrá que volver a bajar otra vez.

    Si comprendes que esto es lo natural, toda tu miseria, todas tus nubes simplemente se dispersarán.

    Tenemos que aprender no solo a disfrutar durante el dia, sino también por la noche –tiene su propia belleza. Las cumbres tienen su gloria, los valles su riqueza. Pero si te vuelves un adicto solamente a las alturas, estás empezando a elegir y toda conciencia cuando empieza a elegir crea problemas. Mantente sin preferencias y lo que quiera que llegue, disfrútalo como parte del crecimiento natural.

    La noche puede ser todavía más negra, pero cuanto más negra sea, más cerca está el amanecer.

    Así pues, disfruta del oscurecer de la noche y aprende a ver la belleza de la oscuridad, de las estrellas, de la luna, porque durante el día no las encontraras. Y nunca compares lo que ha sido, lo que debería ser y lo que es.

     

    Osho